¿Cómo ayudo a mi hijo a dejar el pañal?

 



Dejar el pañal es todo un reto tanto para el pequeño como para los papas. Parece fácil,  pero es un cambio radical para los niños, que requiere de que su maduración sea la adecuada y de mucho apoyo y cariño de parte de los padres al momento de vivir este proceso.

En esta ocasión explicamos un método respetuoso y adecuado para abandonar el pañal, el método Montessori tiene una manera diferente de acompañar en este cambio y  te lo explicamos a continuación.

El dejar el pañal es tan importante en la vida de un pequeño tanto como aprender a caminar y a hablar.

El método que queremos enseñarte trata y habla sobre que el abandonar el pañal requiere de tiempo y constancia porque no se realiza de la noche a la mañana, no se trata de hacerlo con  chantajes o premios ni mucho menos castigos ya que en lugar de ayudar al pequeño estaremos perjudicándolo para toda su vida, contrario a esto, se trata de brindarle las herramientas necesarias para su desarrollo lo que ayudará a un crecimiento sano.

Ahora la pregunta que es radical en este artículo seria:

¿Cuándo saber que está listo mi pequeño?

 Ahora la respuesta a esto es sobre todo que no hay una edad correcta para dejar el pañal, pero la mayoría lo deja entre los 3 o 4 años y  lo más importante es asegurarnos que nuestro pequeño este emocionalmente listo es decir que tenga la madurez neurológica y afectiva para realizarlo. Es un paso importante para nuestro pequeño ya que desde que nació ha llevado pañal, el pañal brinda seguridad y al quitárselo los papás deben de brindarle esa seguridad.  

Hay ciertos puntos que debemos tener en cuenta en nuestro pequeño para el cambio:

  • ·         Que nuestro pequeño ya sepa cómo bajarse y subirse el pantalón y su ropa interior.
  • ·         Poderse parar del baño sin ayuda y que no le sea complicado.
  • ·         Talvez nuestro pequeño aun no hable por completo pero que sepa comunicar que quiere hacer del baño ya sea por señas o que sepa describir entre “pipi o popo”.
  • ·         Darse cuenta de que nuestro pequeño ya le es incómodo el tener pañal observándolo, que se empiece a quitar solito el pañal, que pida cambio de pañal después de mojarlo,  o que el pequeño empiece a imitar a los papás cuando van al baño.
  • ·         El pañal amanece seco.
  • ·         Empieza a avisar cuando quiere hacer del baño.

Después de habernos dado cuenta que nuestro pequeño está listo pasaremos a la siguiente pregunta: 

¿Cómo comenzar?

1.    Para que nuestro pequeño ubique el lugar donde se debe realizar cualquier necesidad debe de saber que el baño es el lugar correcto, así que empezaremos a cambiarle el pañal en el baño.

2.    Posteriormente de que se le mostró el lugar el cambio de pañal se hará de pie, podrá resultar un poco complicado pero no imposible.

3. Permite que tu pequeño empiece a acompañarte al baño para que observe que todas las personas lo hacemos igual y que mejor ejemplo que su mamá y su papá.

4.    El empezar a ir al baño a tu pequeño es todo un cambio así que ayúdale a crear su espacio poniéndole un bañito, bote de basura para él, toallitas húmedas y así lograr que se sienta cómodo y el proceso sea más rápido.

5.    Cuando tu notes que tu pequeño está listo para dar este paso no pospongas este cambio ya que él te está pidiendo dar este paso así que no por contratiempos tuyos pospongas el tiempo de hacerlo posible.

6.    En Montessori no está permitido el pañal entrenador porque el pañal lo limita de aprender, no está mal el que en una, dos o tres ocasiones se pueda mojar el calzón ya aprenderá a cambiarse él mismo si es que no lo hacía, necesita poder oler, sentir y vivir lo que pasa si no va al baño.

7.    Por ningún motivo hacer comentarios negativos hacia tu pequeño, es una forma de aprendizaje ya que eso lo reprimirá de seguir el proceso de cambio. Cuando tu pequeño tenga pequeños accidentes en sus calzoncillos mencionarle “no te preocupes es súper normal al principio”,  “a todos nos pasa”, “yo cuando era pequeño y empecé a ir al baño…” etc. Esto ayudará a  tu pequeño el ver que sus papás valoran su proceso más que la limpieza en su casa.

8.    ¿Recuerdas un punto anterior donde se dijo que tu pequeño te acompañara al baño? ¡ahora será al revés!  tú lo acompañaras a él al baño y en un banquito estarás esperando a que termine mientras platicas con él y eso ayudara a liberar su tensión de ese proceso.

En conclusión, es un proceso difícil para todos,  pero es mucho mejor hacer más agradable el cambio tanto para los niños como para los papás, además es un buen momento para fortalecer el vínculo familiar.  Cualquier cosa que tu pequeño logre no dudes en felicitarlo, alentarlo, y hacerle ver que estás orgullosa de él, este reconocimiento lo ayudará no solo en este cambio sino en toda su vida.




Comentarios